La playa de Soesto, a un paseo de la casa
Nuestra playa es un arenal salvaje de unos 850 metros de arena blanca y fina, abierto al Atlántico entre montes y prados, con un pequeño río que desemboca en uno de sus extremos. Está considerada una de las playas más bonitas de Galicia y forma parte de un espacio protegido: por eso se accede por pasarelas de madera que cuidan las dunas.
Desde la pensión llegarás en menos de diez minutos en coche (hay aparcamiento junto al arenal) o en un paseo de unos veinte minutos bajando hacia la aldea de Soesto. Sin paseo marítimo ni edificios: aquí el espectáculo es la propia playa, con el faro de Laxe dibujado al fondo.






